lunes, 11 de febrero de 2013

Un momento para demostrar valentía



Leer | JOSUÉ 1.5-7  | Aun antes de que los israelitas se pusieran en marcha para conquistar la Tierra Prometida, el Señor sabía todo lo que experimentarían, incluyendo la victoria nada convencional en Jericó, la derrota en Hai, y el engaño de los gabaonitas (Jos 6—­9). Y también le dio una orden y una promesa a Josué, a quien Él había elegido como líder del pueblo. Dios sabe también qué deparará el futuro a los creyentes de hoy, y sus palabras se siguen aplicando a todos los que caminan con Él.

 La orden: “Esfuérzate y sé valiente” (1.6, 7, 9). Son muchas las cosas de esta vida que amenazan con prevalecer sobre el corazón y la mente que temen a Dios. Los adversarios nos asaltan en nuestros lugares de trabajo, en nuestros vecindarios e incluso en nuestros hogares. Muchas veces tenemos la ocasión de preguntarnos si estamos tomando una buena decisión o siguiendo el modo más prudente de proceder. Al igual que los israelitas, enfrentamos batallas, enemigos y pruebas. Sin embargo, Dios nos dice que nos esforcemos y seamos valientes cuando enfrentemos el futuro.

La promesa: “Estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé” (v. 5). Sin su promesa, la orden del Señor sería imposible de obedecer. Nos apoyamos, no en nuestras propias fuerzas y firmeza, sino en el poder inmutable de Dios. Podemos apropiarnos de la presencia y la guía de Él.

El escritor del Salmo 118 confiaba en la orden y en la promesa de Josué, capitulo 1. “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (v. 6). Nadie puede quitarnos el amor que Dios nos tiene, ni nuestra salvación, ni nuestro derecho de morar fielmente con Él por toda la eternidad.

(En Contacto)

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