miércoles, 9 de mayo de 2012

Poco Realista


Businesswoman and Human Figures Walking
‘Busco a alguien que venga a ayudarme, ¡pero a nadie se le ocurre hacerlo! Nadie me ayudará; a nadie le importa un bledo lo que me pasa. Entonces oro a ti, oh Señor y digo: «Tú eres mi lugar de refugio. En verdad, eres todo lo que quiero en la vida.”
Salmos 142.4-5


Amo la honestidad en estas palabras de David. Obviamente él se sentía como si no hubiese nadie en el mundo a quien él le importara, nadie que le ayudase, nadie que siquiera pensase en su bienestar. En ese momento él volteo su atención hacia Dios, su esperanza.

Hay momentos en los cuales, muchos de nosotros nos sentimos de esta manera. En el que tenemos un sentimiento amenazante de que estamos solos y que no le importamos a nadie. Nos sentimos solos.

Olvidados. Abandonados. Insignificantes. Nos sentamos en nuestro escritorio de trabajo con este sentimiento, o en la mesa de la cocina mirando nuestras cuentas, en nuestras relaciones, y sentimos como si estuviésemos peleando solos esta cosa llamada vida. Sin embargo, para muchos de nosotros, este sentimiento no es la realidad. Es un sentimiento que hemos tenido por muchos años, de repente aun desde nuestra infancia. Mira a David, el escritor del salmo mencionado. Siendo niño fue dejado solo en el campo, como pastor de ovejas. Olvidado por su familia. Es fácil ver de donde viene su sentimiento de estar solo.

Pero la realidad era, que no había sido olvidado. No estaba solo. No era insignificante. Como mínimo, era recordado por Dios, tenía la compañía de Dios y era importante para Dios (digo que “como mínimo” porque en la realidad, eso es todo lo que necesitamos.)

No sé donde comenzó tu sentimiento de soledad. No sé cuando comenzaste a sentir como si no le importases a nadie. Aun cuando estas rodeado de amigos te sigues sintiendo de esta manera. Es importante que sepas, que tus sentimientos, aunque son reales, es probable que no sean realistas. Puede ser que sean poco realistas. No estas solo. Sí tienes a gente que te ama y a quien le importas. Y, como mínimo, lo cual es realmente lo máximo, tienes a Dios, quien siempre tiene Su ojo amoroso, protector y comprensivo sobre ti.

El siempre esta disponible.

Hoy, no creas las mentira que dice que estas solo y que eres insignificante. Eres importante. Eres amado. No estas solo.

Robert & Rebecca Vander Meer
La Arboleda.net
Ezekielsgrove.com

1 comentario:

  1. Excelente artículo...asi es la realidad de muchos pero pocos de ellos saben y confían en la compañía y misericordia de Dios... con ÉL jamás estaremos sólos...D.L.B.

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