viernes, 1 de noviembre de 2013

Halloween: Cristianos se dividen entre condenar la fiesta o en aprovecharla para fines evangelísticos


Hace más de cien años, el famoso teólogo holandés, Herman Bavinck predijo que el siglo 20 sería “testigo de un conflicto gigantesco entre espíritus”. Su predicción acabó extendiéndose al siglo 21.

El Halloween o Día de las Brujas, es una tradición de los antiguos pueblos que habitaron las islas de Gran Bretaña entre los años 600 a.C y 800 d.C. En un principio, se trataba de una fiesta del calendario celta, llamado Samhain (literalmente fin “de verano “), cuyo objetivo era el culto a los muertos. Se cree que durante varios días se abría una especie de “portal” hacia el otro mundo y por este entraban los espíritus a visitar sus antiguos hogares y guiar a sus familias. Los dejaban salir para identificasen sus casas, así que dejaban en un mesa sus platos favoritos.

En el año 840, el Papa Gregorio IV, ordenó la celebración de Todos los Santos, el 1 de noviembre se celebró con una vigilia de ayer (31 de octubre). Esta vigilia se llamó All Hallow’s Eve (Vigilia de Todos los Santos), que se convirtió en la palabra actual “Halloween”. Es decir, los muertos fueron recordados, los santos venerados por la Iglesia Católica. Por otra parte, en algunos países el 2 de noviembre se convirtió en día de los difuntos, para recordar a los muertos “comunes”.

Popularizado por los Estados Unidos, la celebración de Halloween se ha caracterizado por la costumbre de la gente vestirse con disfraces asustadores y la tradición de repartir caramelos (que reemplaza la comida ofrecida a los muertos). En países como México es muy similar a una celebración llamada “Día de los muertos”, que se celebra en la misma fecha. En las últimas décadas, esta fiesta pagana ha sido exportada a varios países.

El historiador David J. Skal, explica que el concepto moderno de Halloween es la imagen inseparable vendida por la televisión y las películas de Hollywood. “En Halloween, todo se vuelve al revés. La identidad puede ser desechada. Los vivos se vuelven muertos, y viceversa. Las tumbas se abren y nuestro mundo es invadido por lo sobrenatural”.

Durante siglos, los cristianos han luchado contra este tipo de celebraciones en los países de colonización inglesa, acusándolo de ser “demoníacos” porque hacen invocaciones de seres sobrenaturales, como la imagen del diablo.

Se enseña en las escuelas como parte del folklore, muchos padres cristianos optaron por prohibirles a sus hijos participar. Pero a medida que pasa el tiempo, está siendo “absorbido” por la cultura y ha pasado a ser inclusive celebrado en las iglesias con una ropaje cristiano e incluso evangelístico.

El historiador Nicholas Rogers, explica que Halloween es la segunda fiesta más importante desde el punto de vista comercial en América del Norte -en segundo lugar es la Navidad-, gestiona alrededor de 8 billones de dólares. “Independientemente de sus complicaciones espirituales, Halloween es un gran negocio”, dice.

El profesor en la Universidad de York en Canadá, Rogers, escribió un libro sobre el tema, explicando cómo Halloween invoca lo extraño, y atrae a la oscuridad desconocida. Originalmente, Samhain marcó un solsticio a finales de verano, cuando el día era más corto y por lo tanto la noche (oscuridad) más larga. Entre los celtas se produjeron los días de reposo, las reuniones de brujas que hacían sacrificios humanos y de animales, sin duda, apuntan al invierno como una época de muerte.

Harold L. Myra, escribió un largo artículo en la revista evangélica Christianity Today, alertando sobre estas raíces paganas que no pueden ser ignoradas por los cristianos: “Para los antiguos celtas, Samhain, es el señor de la muerte, que envió a los malos espíritus al mundo de los humanos. Con esto generó un peligroso intento de ponerse en contacto con lo sobrenatural, el mundo espiritual y apaciguarlo. Halloween se ha convertido en una época de fascinación cultural con el mal y lo demoníaco”.

En los últimos 20 años, algunas iglesias decidieron organizar fiestas alternativas, aprovechando la oportunidad de la fiesta para hablar sobre el mundo espiritual desde la perspectiva bíblica. El Pastor M. Anderson Rearick, siempre sostuvo que los cristianos no deben evadir el tema. “Simplemente no podemos entregar ese día en manos del diablo, el gran impostor, jefe de mentirosos. No hay día que le pertenece. Todos pertenecen al Señor”.

Él recordó las palabras de Martín Lutero, el gran reformador: “La mejor manera de expulsar al diablo, es recordar los textos de la Escritura, él es falso y desprecia -la Palabra- porque no puede soportar que se le recuerde su derrota”.

Desde 1996, Keenan Roberts, pastor de New Destiny Christian Center, en Colorado, popularizó la idea de “Hell House” [Casas del Infierno]. La idea es que las personas que entran en el templo o en una casa alquilada preparada especialmente para la temporada de Halloween.

“Si se trata de tener miedo, entonces es productivo”, explica pastor Roberts, quien creó este tipo de “casa embrujada” donde los actores son cristianos y su objetivo es mostrar a la gente que Jesús venció el mal en la cruz.

El método es eficaz de acuerdo con Roberts, las personas cambian de vida y encuentran a Dios a través de Jesús. Según el pastor, “uno de cada cuatro visitantes, elige la fe cristiana o renueva su compromiso con ella”.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de PS Mag y Albert Mohler.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.