jueves, 13 de marzo de 2014

Sin energía


 LEA: Isaías 40:27-31; 41:10 | En el transcurso de la historia, gran cantidad de lugares en el mundo han sido sacudidos por tormentas tremendas y huracanes que dejaron como secuelas inundaciones masivas y destrucción. Muchas personas también se ven afectadas por los cortes de electricidad que generan falta de alimentos, combustible y agua. Los vientos rugientes y el agua descontrolada dejan vecindarios enteros cubiertos de lodo y arena, y los titulares sobre la catástrofe suelen anunciar: «Millones de personas sin suministro de energía».

 Tal como una tormenta de la naturaleza, una tragedia personal puede dejarnos en un estado emocional de oscuridad y sin energías. En tales ocasiones, la Palabra de Dios nos reafirma la ayuda del Señor: «Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas» (Isaías 40:29).

En nuestros momentos de mayor debilidad, despojados de recursos emocionales, podemos colocar nuestra esperanza en el Señor y encontrar fortaleza en Él, ya que nos promete para cada nuevo día: «… los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán» (v. 31).

Dios es nuestra fuente de energía espiritual en todas las tormentas de la vida.

Se necesita una tormenta para saber si el refugio es seguro.


(Nuestro Pan Diario)

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