sábado, 26 de noviembre de 2011

Trampa de Arena



 “Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Santiago 1:2-3.
Mi papá describía a mi madre como una mujer valiente y fuerte. Él tenía razón. Ni siquiera siete cirugías la habían podido frenar. Con su primera operación de rodilla, el doctor dijo que ella no podría jugar golf otra vez. Ella tenía 74 años y, seguía decidida a ser una jugadora no una espectadora. Cinco meses después estaba de nuevo en el campo de juego. A sus 81 años ganó un campeonato femenino de golf para mujeres mayores de 35.

Cuando se practica este deporte, se tira con la intención de que la bola vaya hacia el green (área donde se sitúa la bandera que indica la posición exacta del hoyo, donde debe introducirse la bola), o bien para hacer lo que se denomina un hoyo en uno. Sin embargo, un jugador puede encontrarse en la trampa de arena. Salir de ahí requiere perseverancia.

Mi madre requirió terapia física intensiva de tres veces al día, los siete días a la semana para volver a mover su pierna. Ella se desanimó varias veces y sufría dolor, pero se mantuvo firme. Cuando planificó su segunda operación de rodilla seis años después, estaba lista para hacerlo todo de nuevo.

Perseverar no significa que nunca te sentirás desmotivado o con ganas de darte por vencido. Significa seguir adelante para lograr tu meta a pesar de cómo te sientas, a pesar de los obstáculos en el camino. El apóstol Pedro en 2° Pedro 1:6 nos dice que seamos diligentes en añadir perseverancia a nuestra fe. Eso se logra por medio de luchar las batallas con la ayuda de Dios y confiar en que Él hará lo que prometió (Hebreos 10:23).
Este año perdimos a nuestro padre. Luego de 63 años de casados, mi mamá se mantiene firme, confiada en Dios, como lo ha hecho toda su vida, para que le ayude a sobrevivir en este duelo. Ella es un modelo de perseverancia para sus hijos, nietos y amigas viudas… y sí, aún juega golf.

Cuando te encuentres en una trampa de arena, recuerda que Dios está contigo en medio de tus problemas. Él nunca te dejará, ni te desamparará. Mantén tu mirada en Dios, persevera y alcanzarás el green.

Oración

Señor, muchas veces me es difícil perseverar porque siento que no alcanzaré lo que me he propuesto, o porque veo que todo se pone en contra. Enséñame a poner perseverancia a mi fe y a esperar confiadamente en que tienes control de todo. En el nombre de Jesús, amén.

Escrito por Deb Butterfield
Fuentes: Club 700

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