sábado, 11 de agosto de 2012

¿Por qué no alabarlo?



 "Te ofreceré sacrificio de alabanza e invocaré el nombre de Jehová, pagaré ahora mis votos delante de todo su pueblo, en los atrios de la casa de Jehová, en medio de ti, oh Jerusalén, aleluya." Salmo 116: 17-19

 Aquel hombre había tenido un día muy exhausto en su trabajo, nada le salió bien y sentía que ya no tenía fuerzas para dar un paso más, sólo quería descansar, pero en su mente el Espíritu Santo le recordaba que era día de ir a alabar a Dios en la Iglesia.

Había muchas excusas, había muchas razones, todas las peguntas y respuestas le daban la razón, pero sólo algo era lo que le hacía seguir y era que no encontraba respuesta a esta simple pregunta "¿por qué no alabo en este día?" En medio de mi cansancio y de mis aflicciones...?

Reflexionemos y miremos todas las bendiciones que Dios nos da cada dia: casa, comida, vestido, familia, salud, confort; no hay una sola razón por la que no debamos alabarlo cada día.

Como este hombre, dejemos nuestro cansancio físico o emocional, llevemos nuestra carga a sus pies y alabemos a Dios en su santo templo por todas y cada una de las bendiciones que tenemos. Busquemos ser un sacrificio agradable a Él, aunque nuestras fuerzas estén en el nivel más bajo o en 0, Él mirará nuestro sacrificio y alegraremos su corazón sobre todas las cosas.

Oración:

Señor Jesús, no permitas que deje de alabarte, ni que busque excusas, ni que te ponga al final de mi lista; Deja que tu espíritu traiga convicción a mi vida y me ayude a buscarte fielmente y en todo momento, permíteme ser un sacrificio vivo diariamente. En el nombre de Jesús. Amén.

Escrito por Rosario Guerrero. Asistente Operaciones, CBN, Perú.

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