sábado, 1 de febrero de 2014

Cuando las cosas parezcan imposibles




 Leer | Juan 6.1-14 | Hasta los discípulos de Cristo tuvieron luchas con la duda y el temor en momentos de dificultad o incertidumbre. Aunque caminaban estrechamente con el Salvador, todavía eran propensos a dirigir su enfoque en la dirección incorrecta.

 Justo antes de realizar el milagro de la alimentación de los 5.000, Jesús probó a Felipe preguntándole dónde podrían comprar pan para la multitud. La respuesta del discípulo reveló que estaba pensando en resolver el dilema con ideas y medios humanos. Al mismo tiempo, Andrés estaba ocupado sondeando la multitud para determinar cómo iba a abordar la situación. Después de encontrar a un niño que tenía cinco panes y dos peces, Andrés demostró su limitada manera de pensar, preguntando: “¿Qué es esto para tanta gente?” (Jn 6.9 NVI)

Una vez más, el Señor realizó un asombroso milagro para demostrar quién era Él y lo que será siempre. El mismo Cristo que alimentó a 5.000 personas con cinco panes y dos peces, actuará a favor de nosotros cuando las circunstancias parezcan imposibles de resolver.

En tiempos de dificultad, cuando parezca que se ha perdido toda esperanza, no se pregunte: “¿Qué voy a hacer?” Por el contrario, diga simplemente: “Señor, ¿qué vas a hacer?” Recuerde que Jesucristo nos dice que echemos toda nuestra ansiedad sobre Él, porque el Señor tiene cuidado de nosotros (cf. 1 P 5.7).

Evite la tentación de manipular sus circunstancias. Las virtudes de la fe y la paciencia le ayudarán a conocer la gracia de Dios y a experimentar su amor y mano milagrosa.

(En Contacto)

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