lunes, 16 de septiembre de 2013

La lluvia dificulta búsqueda de centenares de desaparecidos en inundaciones de Colorado






AFP | Torrenciales lluvias obligaron que los helicópteros que realizan tareas de socorro en Colorado, afectado por graves inundaciones, permanecieran en tierra buena parte de este domingo, demorando la búsqueda de centenares de desaparecidos en una de las peores catástrofes sufridas por este estado del oeste de Estados Unidos.

  Unos 1.500 hogares fueron destruidos y más de 17.000 resultaron dañados tras varios días de inundaciones, afirmó la Oficina de Gestión de Emergencia de Colorado, mientras que al menos seis personas habrían fallecido como consecuencia de las lluvias que en pocos días llegaron a un nivel similar a las que caen en varios meses.

El diluvio puede prolongarse "varios días más", según los servicios de meteorología.

El presidente Barack Obama declaró las inundaciones como un desastre mayor, desbloqueando recursos federales para llevar a cabo una gran operación en la que más de 11.000 residentes fueron evacuados, en momentos en que muchas carreteras y puentes han sido barridos por las tormentas.

El número de desaparecidos se estableció en la alta cifra de 1.253 por la oficina de emergencia, aunque el gobernador del estado, John Hickenlooper habló de unos 500.

No obstante, las autoridades sugieren que se podría dar con el paradero de muchas personas que simplemente no pueden comunicarse con sus seres queridos debido a las fallas técnicas de las torres de comunicaciones.

No es que estén necesariamente "en peligro", sino que se hallan "desde hace dos o tres días sin electricidad, sin teléfono y sin conexión con Internet", explicó Hickenlooper.

Hickenlooper afirmó que el balance de muertos podría aumentar. "Ha habido muchos muchos hogares que han sido destruidos", indicó.

"Algunos se han derrumbado y no hemos llegado hasta ahí todavía", declaró el gobernador a CNN.

Las autoridades advirtieron que llevará varios días a los socorristas acceder a las zonas más aisladas.

 "Encontrar a la gente que está desaparecida es una de nuestras mayores prioridades", declaro el aguacil del condado de Boulder, Joe Pelle, en un comunicado durante la tarde.

Las inundaciones repentinas han afectado a 15 condados en una región que cubre de unos 300 kilómetros cerca de la sección de Front Range, donde las Montoñas Rocosas se encuentran con las Grandes Llanuras, afirmó la oficina de Gestión de Emergencia de Colorado.

"Tenemos a muchas comunidades luchando con un montón de agua", afirmó Jennifer Finch, vocera del condado de Weld al noreste de Boulder, al Channel 7 News de Denver.

La lluvia comenzó en la noche del miércoles a inundar este estado occidental de llanuras y altas montañas, alcanzando un acumulado de 18,3 cm en 15 horas en la ciudad universitaria de Boulder, que fue una de las más afectadas.

- Nueva ronda de lluvias

Y con más agua cayendo sobre las zonas arrasadas por las inundaciones, la situación podría empeorar

El suelo desbordado de agua "va a magnificar los problemas que hemos tenido hasta el momento", afirmó Hickenlooper en relación a Boulder.

Liz Donaghey, portavoz de la Oficina de Gestión de Emergencias del condado de Boulder, afirmó que la escasa visibilidad había dejado en tierra los helicópteros desplegados para ayudar a la gente a salir del peligro.

Los vuelos recomenzaron al final de la tarde, pero no se sabía durante cuanto tiempo se mantendrían.

Los trabajos de rescate se veían entorpecidos por la destrucción de numerosas torres de comunicación de telefonía móvil. Además se produjeron numerosos cortes de electricidad y las calles se han transformado en torrentes de agua.

La región enfrentaba otra ronda de fuertes lluvias este domingo por la noche, que podría disiparse el lunes por la mañana, según las predicciones meteorológicas.

Las furiosas inundaciones acabaron con otra vida. Una octogenaria arrastrada el domingo por el torrente en el condado de Larimer es la última víctima mortal registrada por las autoridades locales. El jueves, los socorristas habían encontrado tres cuerpos, el viernes un cuarto en el condado de Boulder y el sábado una mujer fue arrastrada por las aguas en estas última ciudad, totalmente anegada.

"Es posible que haya más pérdidass humanas", dijo por su lado a la prensa Pelle, pero "con un ejército de voluntarios y el socorro aéreo esperamos alcanzar a todo el mundo lo antes posible", añadió.

"Esto es sin ninguna duda un acontecimiento histórico, que sucede una vez cada 500 o 1000 años", dijo al Denver Post Sean Conway, un alto funcionario del condado de Weld.

Hickenlooper se mostró de acuerdo. "Esta es una gran tormenta", afirmó, añadiendo luego en la red social Twitter: "tenemos muchas carreteras y puentes rotos, pero no tenemos ningún espíritu dañado".

Allison Wold, su sobrino Jack Wold y John Brinckerhoff observan un rancho inundado cerca de Dearfield, en Colorado (EEUU), el 14 de septiembre de 2013.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.